CONVERSEMOS

Plebiscito en tiempos de cuarentena.

Domingo 26 de abril, día del plebiscito. Nuestra diversidad derribaría el closet gris de la vieja Constitución del ‘80 llenándola de colores. Cambiaríamos la historia.

Comenzaríamos el día a las 8 de la mañana, coordinando con todos los equipos, apoderados de mesa, grupos de WhatsApp, redes sociales, familiares, amigos para asegurar el voto que nos cambiaría la vida después de 30 años.

Iríamos con todas las banderas y colores olvidados. Cientos de voces que hablarían en el voto de Apruebo Diversidad. Juntos marcaríamos la historia de Chile del presente y del futuro, firmando una Convención Constituyente donde la diversidad sexual, de género y disidencias podrían ser parte de los asambleístas, escribiendo un nuevo pacto sin discriminación o exclusión social.

Sería nuestra gran oportunidad de alzar nuestras voces, liderazgo y visiones, con nuevos líderes, sin el miedo a la persecución vivida por 210 años; sin la exclusión consagrada en las Constituciones escritas por los mismo de siempre: empresarios, conservadores, machistas, religiosos y militares.

Hoy, juntos comenzaríamos a construir un Chile Diverso con paridad de género, migrantes, pueblos indígenas, jóvenes, niñas y niños, personas mayores, todos caminando por un país más justo, donde no existan ciudadanos de segunda categoría.

Pero nadie contaba con una pandemia, y que todos nuestros sueños y planes se postergarían hasta el domingo 25 de octubre.

Este retraso no quitará nuestra fuerza y convicción. No olvidaremos la historia, no olvidaremos el modelo económico, valórico y empresarial que defendieron los gobiernos de los últimos 30 años. No olvidaremos los abusos, las injusticias, las violaciones a los Derechos Humanos. Juntos caminaremos hacia una nueva historia. Un nuevo Chile con una Constitución hecha por los ciudadanos y para los ciudadanos.

El plebiscito sólo cambió de fecha, no se ha cancelado el objetivo de impulsar el Apruebo de una nueva constitución fuera del closet, donde todos estemos presentes y seamos arquitectos de nuestro hogar llamado Chile. Seguiremos luchando por nuestra dignidad en diversidad.

Sabemos que más tarde que nunca volveremos abrazarnos, reencontrarnos, organizarnos en la construcción de nuestra larga franja de sur a norte para entregarnos dignidad y mucho cariño de hermanos.